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¿Cómo puedo informar y promover la vacunación contra COVID-19 entre mis pacientes?

La Dra. Armelle Pérez-Cortés Villalobos señala que en las siguientes semanas y meses, los profesionales de la salud nos vamos a enfrentar constantemente con preguntas acerca de la vacunación contra COVID-19. Algunas de estas inquietudes son: ¿Porqué se desarrollaron tan rápido las vacunas? ¿Sirven las vacunas para la prevención de COVID-19 grave? ¿Son seguras las vacunas de ARNm si no existía una vacuna así antes? ¿Cuál es mejor? ¿Cuál te pondrías tú?

A pesar de que los resultados preliminares acerca de la eficacia y seguridad de las diferentes vacunas de COVID-19 son bastante alentadores, nos enfrentamos aún con muchas interrogantes. Y es importante que nosotros seamos responsables, certeros y claros con el mensaje y orientación que damos a los pacientes.




Estar informados

Antes de poder dar información a los pacientes, necesitamos estar bien informados sobre los tipos de vacunas que hay, la efectividad y los efectos adversos reportados. Conociendo estos tres puntos de forma precisa y concreta, necesitamos aprender a comunicarlos en un lenguaje claro y sencillo para poder darle al paciente las herramientas necesarias para que tome una decisión informada acerca de la vacunación.


No ver a la vacuna contra COVID-19 como un todo o nada

Muchas preguntas acerca de la vacuna contra COVID-19 giran alrededor de percibir la vacuna como un apagador de luz en el que se considera a la vacuna como un todo o nada, es decir: ¿La vacuna va a acabar con la pandemia? ¿Sí o no? ¿La vacuna sirve? ¿Sí o no? Tenemos que evitar usar estas categorías reduccionistas como "funciona" o "no funciona", porque la eficacia de la vacuna depende de quien esta siendo vacunado.

La protección y eficacia de la vacunación no será igual en todas las personas, un factor importante es la edad de los individuos, los mayores de 65 años sabemos que tienen una respuesta humoral disminuida a la vacunación, en comparación con individuos jóvenes. En el estudio publicado de Pfizer se informó una eficacia de la vacuna de 95,9% en los sujetos menores de 65 años y de 91,7% en mayores de 65 años.[1] En el caso de la vacuna de Moderna se informó que los individuos menores de 65 años tuvieron una eficacia de 95,6%, en comparación con mayores de 65 años con una eficacia de 86,4%.[2]

Otro factor importante que considerar son las comorbilidades de los pacientes, en concreto, los sujetos inmunocomprometidos (sujetos trasplantados, pacientes en tratamiento con quimioterapia o con inmunosupresores). Esta población heterogénea de pacientes se ha evidenciado en el pasado que tiene una respuesta menor a la vacunación, comparado con sujetos sanos. Por lo que las vacunas contra COVID-19 no es que funcionen o no funcionen, todos tendremos una protección diferente y difícil de cuantificar.

A través del tiempo conoceremos todos los beneficios de la vacunación contra COVID-19.

Asimismo, idealmente las vacunas contra COVID-19 evitarán que se adquiera la enfermedad. Sin embargo, desafortunadamente no todas las vacunas tienen este beneficio, un ejemplo es la vacuna de influenza, la cual tiene una eficacia reportada de entre 40% a 60%, por lo que se puede adquirir la enfermedad a pesar de estar vacunado.

En cambio, la vacuna disminuye la gravedad de la enfermedad y, por lo tanto, la cantidad de enfermos que ingresan al hospital; en la temporada 2019-2020 la vacuna de influenza evitó 105.000 admisiones hospitalarias en Estados Unidos y, además, ha demostrado disminuir el ingreso a unidades de terapia intensiva en 74% en niños y 82% en adultos.[3,4,5] Por lo que es incorrecto decir que las vacunas "no funcionan" si algunas personas desarrollan COVID-19 después de ser vacunadas. A través del tiempo conoceremos todos los beneficios de la vacunación contra COVID-19.

Hablar de vacunación contra COVID-19 debe de ser un diálogo

Las vacunas, desde su origen con la vacunación contra la viruela por el Dr. Edward Jenner, han sido controversiales. Sin embargo, han erradicado enfermedades infecciosas que prácticamente ya no existen o de las que hay muy pocos casos alrededor del mundo, por lo que hemos olvidado lo terribles que fueron para la humanidad, algunos ejemplos son la viruela o la poliomelitis.


Como profesionales de la salud debemos de entablar un diálogo con los pacientes que no quieren o están indecisos de vacunarse, y recordar que la principal causa de vacilación a la vacunación es la desinformación, por lo que debemos de entablar este diálogo informativo, concreto y amable con los pacientes. No debemos de ser hostiles ni molestarnos o irritarnos si alguien no se quiere vacunar. Es natural cuestionar las cosas, así es como evolucionamos y así es como mejoramos también. Algunas recomendaciones para entablar este diálogo son las siguientes:

  1. Entienda a su paciente. Debemos entender cual es el motivo de esta resistencia, puede ser que haya experimentado un efecto adverso relacionado a la vacunación que le preocupa vuelva a presentarse o que se le haya atribuido a la vacuna un evento posterior a vacunarse que no tiene relación. Se deben de validar las preocupaciones de los pacientes y ofrecer respuestas a sus preguntas.

  2. Explique los beneficios de la vacuna. Puede incluir puntos sobre la disminución de la transmisión del virus, la reapertura económica y la convivencia con otras personas resaltando la importancia de formar parte del colectivo de vacunación para la inmunidad de grupo.

  3. Hable de la gente detrás de la vacuna. Evite hablar de compañías farmacéuticas o gobiernos, es mejor comentar sobre las personas que han trabajado para el desarrollo de las vacunas, incluyendo el personal de salud que ya está vacunado y las comunidades vacunadas.

  4. Refuerce el gran privilegio que representa ser vacunado. Destaque la disponibilidad de vacunas eficaces ante una situación de pandemia, en la que todo el mundo necesita dosis. Asimismo, muestre compasión por las personas que han fallecido por COVID-19 y que no pudieron llegar a este punto.

  5. Ponga el ejemplo. Como personal de salud debemos de ser los primeros en poner el ejemplo. Cuando sea su turno vacúnese y siga las medidas de distanciamiento social. Sea promotor del uso correcto del cubrebocas y el lavado de manos. Cada uno de nosotros tenemos un papel muy importante en el control de la pandemia.

bibliografía

  1. Polack FP, Thomas SJ, Kitchin N, Absalon J, y cols.; C4591001 Clinical Trial Group. Safety and Efficacy of the BNT162b2 mRNA Covid-19 Vaccine. N Engl J Med. 31 Dic 2020;383(27):2603-2615. doi: 10.1056/NEJMoa2034577. PMID: 33301246. Fuente

  2. Baden LR, El Shaly HM, Essink B, Kotloff K, y cols. Efficacy and Safety of the mRNA-1273 SARS-CoV-2 Vaccine. N Engl J Med. 30 Dic 2020. doi: 10.1056/NEJMoa2035389. PMID: 33378609. Fuente

  3. Centers for Disease Control and Prevention. La efectividad de la vacuna: ¿qué tan eficaces son las vacunas contra la influenza? Consultado en versión electrónica. Última actualización 16 de diciembre de 2020. Fuente

  4. Ferdinands JM, Olsho LEW, Agan AA, Bhat N, y cols.; Pediatric Acute Lung Injury and Sepsis Investigators (PALISI) Network. Effectiveness of influenza vaccine against life-threatening RT-PCR-confirmed influenza illness in US children, 2010-2012. J Infect Dis. 1 Sep 2014;210(5):674-83. doi: 10.1093/infdis/jiu185. PMID: 24676207. Fuente

  5. Thompson MG, Pierse N, Huang QS, Prasad N, y cols.; SHIVERS investigation team. Influenza vaccine effectiveness in preventing influenza-associated intensive care admissions and attenuating severe disease among adults in New Zealand 2012-2015. Vaccine. 18 Sep 2018;36(39):5916-5925. doi: 10.1016/j.vaccine.2018.07.028. PMID: 30077480. Fuente

  6. ¿Cómo puedo informar y promover la vacunación contra COVID-19 entre mis pacientes? - Medscape - 25 de enero de 2021.

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